martes, 12 de marzo de 2013

Carlos Caballero. El presidente y fundador de la empresa metalúrgica que lleva su nombre habla de cómo se adjudicaron varios proyectos grandes en el país

La pasión por la metalurgia brota por las venas de Carlos Caballero. Eso es algo que él heredó de su padre, Torcuato, y lo ha traspasado a sus hijos. Pero el principal resultado es la empresa metalúrgica que fundó hace 13 años, cuando con 15 trabajadores comenzó fabricando chatas agrícolas y partes de equipos industriales.
Hoy tiene 700 trabajadores que se encargan de diversos proyectos de gran magnitud para las industrias más exigentes, como son la petrolera y la minera.

—¿Qué proyectos dieron impulso a su empresa?
Lo que nos dio un impulso importante fue la fabricación de unos 150 contenedores para la empresa Ferroviaria Oriental, pero el negocio que nos catapultó fue la construcción de 851 contenedores para la minera San Cristóbal, en 2005, que lo ejecutamos en dos años.

—¿Y cómo comenzaron en la industria de petróleo y gas?
En ese momento no había actividad petrolera, pero como tenía la convicción de que en algún momento tenía que ocurrir (que la industria resurgiera), comenzamos obteniendo la certificación internacional ASME para fabricar recipientes a presión. Sabíamos que este momento iba a llegar y así fue porque se nos abrieron las puertas.

—¿Qué ha dejado de importar el país desde que Carlos Caballero lo fabrica aquí?
Desde que contamos con la certificación ASME, hace siete años, el sector petrolero del país ha dejado de importar recipientes a presión y calderos porque ahora nosotros los fabricamos. Por ejemplo, estamos construyendo recipientes de 3,5 pulgadas de espesor para la fase de Margarita II. Con la norma internacional API fabricamos tanques de almacenamiento de líquidos para las petroleras, aceiteras e ingenios azucareros.

—¿Cuáles han sido las obras más importantes que ejecutaron en estos 13 años?
Los contenedores para San Cristóbal y el domo cobertor para la misma minera en 2011, era el más grande del mundo. Esos proyectos los ganamos en licitaciones internacionales.
La construcción de la planta de San Bartolomé y el horno de fundición para Vinto.
Para YPFB hemos realizado varios trabajos, pero la obra más importante por la cantidad de tonelaje que procesaremos será la presa de Misicuni.

—¿Cuál es la magnitud del proyecto de Misicuni?
Estamos importando de China una chapa de 5.000 toneladas para construir la presa. Hemos comprado máquinas especialmente para esta obra. Es un proyecto de $us 32 millones.

—¿Alrededor de cuánto ha invertido Carlos Caballero en toda su tecnología?
Tenemos una 200 máquinas que cumplen diversas funciones, de soldadura, tornos, plegadoras, guillotinas, pantógrafos, cilindradoras, entre otros. Nuestro patrimonio es de $us 15 millones en maquinaria, sin incluir los $us 20 millones que cuesta el terreno. Además, hay tres máquinas grandes que no han entrado en operación: una preparadora de perfiles ($us 500.000), una cilindradora de plancha ($us 1 millón) y una plegadora ($us 300.000).

—¿Las inversiones se van dando según los proyectos?
Estar todo el día concentrado en el trabajo y en cómo mejorarlo hace que se descubran oportunidades. Olfateamos que puede llegar un proyecto y sabía que esa obra de Misicuni en algún momento iba a salir y yo me fui dos veces a la China a buscar las máquinas y el proyecto salió.

—¿Su producción se exporta?
Por medio de la empresa Equipetrol se exportaron dos equipos ‘paquetizados’ (recipientes a presión) a Colombia.
Luego de ganar una licitación, estamos exportando estructuras a Argentina. Es toda la perfilería para las dos plantas generadoras de la empresa española Isolux.

—¿Desde cuándo están en Perú y a qué apuntan allá?
Desde mediados de febrero abrimos una empresa en Perú, en sociedad con Serpetbol, en la zona minera La Oroya. Allí estamos asistiendo en todo lo que es el montaje de la planta de la mina Toromocha. Hemos comenzado con 60 trabajadores, pero llegaremos a los 300.

—¿Cuánto crecieron en 2012 y cuánto proyectan este año?
En 2012 crecimos un 50% y este año proyectamos superarlo porque están apareciendo proyectos grandes del Estado, como la planta de Gran Chaco y la de urea, entre otros.

—¿En qué otro sector están invirtiendo?
Vamos a abrir una fundidora de acero en La Guardia, Santa Cruz. Con la fundición vamos a reciclar toda nuestra chatarra y ya tenemos clientes que están esperando, entre ellos ferroviarios, mineros, cementeros, ingenios y agricultores. Ya compramos un horno eléctrico por inducción. La inversión total será $us 6 millones



Perfil

Nombre y Apellido: Carlos Caballero
Distinción: Ingeniero honoris causa
Edad: 66 años
Estado civil: casado
Hijos: cuatro
Hobbies: Fue jugador de fútbol en Velez Sarsfield. Le gusta ir al campo.

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